miércoles, 7 de octubre de 2009

Internacionalizando las mentiras

Lo primero que llega a mi mente con la palabra "mentiras" es: malas pero muchas veces necesarias.

Aunque la honestidad es bien apreciada, me pregunto ¿cómo sobreviviríamos sin las mentiras? no me imagino una respuesta lógica cuando por ejemplo llegas tarde a un compromiso por que te quedaste 2 horas en frente del espejo... Cuando llegas y tu amiga está enojadísima, no le vas a decir eso ¿¿o sí?? y no por uno... sino para evitarle un daño irreversible a su hígado, mejor le evitas un mal rato con algo así como: el metro se venía parando, o se acabó al agua y me tuve que bañar a jicarasos...

Otras veces es un signo de buena educación, cuando te obsequian algo que no es de tu agrado, ni modo de decir "que inches malos gustos" ¿se aceptan cambios? y más cuando la relación no es de mucha confianza... igual tampoco "me super encanta, que exquisitez" pero un educado "gracias que amable, está bonito" saca del apuro, no es la verdad, pero qué necesidad de hacer sentir mal a la persona... personalmente preferiría que me mintieran!

Otras veces es simplemente instinto de supervivencia, si tu jefe te cae en el hígado, la verdad crees que es poco inteligente, aburrido y sin personalidad... obvio no vas a decir eso cuando pregunta qué opinión tienes de él!

Bueno, algo muy importante, hay de mentiras a mentiras... las hay inocentes e inofensivas, como los ejemplos, pero cuando las mentiras provocan daño a alguien más, no son aceptables, al menos para mí, el robar, ser infiel o fingir sentimientos rebasa la delgada línea entre lo bueno y lo malo...

Tal vez simplemente las mentirillas son parte de nuestra cultura... conocí a una chica francesa, que no entendía por qué era importante mentir con respecto a la puntualidad, y más cuando esa impuntualidad era por haber hecho una escala a cenar "tacos"... nos hubieran visto, las "mexicanitas" poniéndonos de acuerdo de la versión que le daríamos a Carlos al llegar... bien originales, quedamos que el tráfico era la opción... pero ella preguntó varias veces qué tenía de malo decir la verdad??

Comenzamos con la explicación básica, fue más o menos así:
-Marie- ¿Por qué hay que decirle que había mucho tráfico?
-Mentirosillas- Por que va a estar molesto por el retraso...
-Marie- Pero le avisamos que no estaríamos
-Mentirosillas -pero va a decir que qué mala onda, cenamos sin él
-Marie- Pero qué tiene, simplemente él no estaba... y nosotras teníamos hambre!!

Finalmente nos quedamos con cara de ¡QUE!! pero no de ¡qué le pasa! si no de ¡qué le contestamos!

2 comentarios:

  1. Porque no le mintieron a la chica extranjera diciendo:
    Mentirosillas:Porque aquí en México es de mala suerte comer con gente güera!!!

    y santo remedio, una mentira para aplacar un desastre... por que es cierto una vez iniciendo te vez menos hábil optando por la verdad.

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  2. Ah sí, esa es una regla de oro, te tienes que hacer un "coco-wash" a fondo y creerte la mentira tú primero... y luego, si todo va bien, no puedes optar por los cinco minutos de sinceridad, una verdad después de garrafal mentira no sirve de nada y generalmente empeora las cosas.

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