lunes, 21 de diciembre de 2009

¿Por cuánto le vendes tu Almita al diablo?

Muy complicado,  pero aquí vamos:

 

Infidelidad es la falta de lealtad que debemos a otra persona, la falta de capacidad para dar cumplimiento a nuestras promesas. Infidelidad es también engañar y traicionar a los demás; incumplir los pactos y compromisos adquiridos...

 

Así pues, esta palabra no es que digamos el paradigma de las virtudes, sin embargo, cuando hablamos de infidelidad casi siempre la asociamos a la vida amorosa o de pareja...

 

Me gustaría dirigirme a escribir y opinar en este ultimo punto: la infidelidad en las relaciones amorosas...

 

¿Qué se puede esperar en estos tiempos?,  es difícil encontrar personas íntegramente fieles a sus creencias, principios, valores, ideales... honestamente muchas veces, cualquier cosa es pretexto para vender el alma al diablo y cambiar de buenas a primeras de opinión. (más triste ¿no?... que una opinión nos sea suficiente para traicionar...).

 

Ya de entrada enfrentar los nuevos modelos de moral que estamos viviendo y el que cada día las promesas, nuestra palabra, los compromisos y nuestras responsabilidades nos valen más madre: la fidelidad pierde puntos continuamente.

 

Ahora retomando la fidelidad al compromiso con la pareja, cada día se enfrenta a una especial debilidad aunado a las miles de circunstancias que nos hacen no darle importancia a esta virtud.

 

Cuando iniciaba mis primeras relaciones en aquella lejana adolescencia, no figuraba en mi pensamiento la infidelidad: ¿Dónde cabría esa posibilidad tan perversa que sólo las "niñas mal" tenían  derecho a disfrutar?. Y  la respuesta vino a mi unos añitos después...

 

La tuve de manera simple y rápida  en el momento que  sentí mariposas en el estómago por otro que no era mi novio: inició aquí el camino de la infidelidad, ya que, al mismo tiempo yo provocaba esas mariposas en el estomago del socio; no pusimos resistencia el día que iniciamos conversación más profunda ...(ahí comenzó la infidelidad como tal) la deslealtad la sentí en el momento que desplace al novio (sin cortarlo) por las pláticas, las risas, las ilusiones, las sonrisas de intuición de presencia, por mis relatos de aventuras cotidianas; culminando todo en el momento en el que se involucraron sentimientos.

 

¿ Y que culpa tenia yo de que mi novio ya no me motivara esos bichos en la panza? Seguramente NINGUNA, tal vez y al contrario encontré a otra persona con la  que  compartía mi rincón de ilusiones y tenía el derecho de ser feliz... Sólo que por mucho tiempo me sentí culpable al no cortar a mi novio por el nuevo prospecto, pues aun cuanto carnalmente no fuimos infieles, emocionalmente lo traicioné... (¿Por qué le jugué a la "paloma atropellada"?)

 

Reconocí entonces que la infidelidad la consumé cuando rompí ese compromiso implícito que adquirí al decirle que sí ... (monogamia pues...  sólo  a él le tomaría la mano, sólo a mí me encargaría su cartera mientras jugaba básquet, sólo entre nosotros intercambiaríamos saliva, que sólo existiría él como mi príncipe azul)

 

Y no es que no haya hecho algo mal... el problema fue que debí asegurarme de romper ese compromiso en cuanto supe que ya no lo respetaría.

 

No puedo juzgar al que es infiel porque sus razones tendrá para hacerlo... no es más que una señal de que algo no se está cumpliendo, que no se está satisfaciendo o no se está procurando, pero ante esto lo mejor es tener respeto y pensar en quien nos está confiando su  palabra.

 

Tal vez la emoción nos aturde, nos viene a mover la rutina y nos provoca esa sensación de felicidad, aunque seguramente momentánea, la que nos incita a tal acto.

 

Curiosamente las estadísticas señalan que la infidelidad, ocasional o recurrente, es bastante frecuente. En general el 60 por ciento de los hombres y el 40 por ciento de las mujeres son infieles (ajá!!!) y el 20% restante? Donde están las mustias que no lo aceptaron?  O el restante no precisamente fue infiel de la manera tradicional...

 

Dudo que exista quien no lo ha hecho, pero  también creo que hay niveles en cuanto a los compromisos... aunque deberíamos pensar que la palabra es la palabra...

 

Aquí unas frases para quitar la solemnidad a esta entrada (Miren que ese propósito que tuve por días de no caer en la mochés y verlo de la manera más cómica, sin embargo, no se cumplió...)

 

Ninguna de ellas tiene el autor, porque finalmente el propósito es que personalmente ustedes incluyan las suyas... a ver que se les viene a la mente...

 

"La diferencia de la infidelidad en los dos sexo es tan real que una mujer apasionada puede perdonar una infidelidad, cosa imposible para un hombre."

"Creo que mi madre fue siempre fiel a la infidelidad de mi padre y eligió la castidad. La castidad de mi madre era peor que la de una virgen, porque ella había conocido el placer durante unos meses y luego renunció a él para toda la vida."

"LA INFIDELIDAD NO ES INFIDELIDAD, HASTA QUE LA PERSONA ENGAÑADA SE ENTERA DE QUE LO HAN ENGAÑADO"

"Ay que ser infiel, pero nunca desleal."  (¿Qué opinan de esta?)

"El adulterio es justificable: el alma necesita pocas cosas; el cuerpo muchas."

   "Los hombres engañan más que las mujeres; las mujeres, mejor."

No hay comentarios:

Publicar un comentario