jueves, 10 de septiembre de 2009

Besando sapos y acostándose con ellos.

Hace algunos días, escuchando a una amiga que se quejaba amargamente de un sapo (hombre=sapo) al que conoció hace no mucho tiempo y que solo buscaba en ella una relación física (sexual), cabe aclarar que según su descripción del sapo éste era todo un bombón y además inteligente e interesante; yo con mi cara de signo de interrogación en negritas y cursiva, le pregunté -¿cuál es el problema? Por supuesto que ella me fulminó con la mirada y puso una cara de confusión y seguro pensó: "esta tonta no ha puesto ni tantita atención a todo lo que yo he dicho", poniendo los ojos en blanco ella respondió con otra pregunta -¿Cómo qué cual es el problema? ¿Qué se piensa el que soy?

Después de su respuesta, pero sobre todo de sus gestos, no contesté nada y me limité a sonreírle y negar o asentir cuando ella esperaba que lo hiciera.

En ese momento me di cuenta que no para todas las chicas las relaciones significan lo mismo y que tal vez seamos muy pocas (las que lo aceptamos, porque todas las queremos) las que estamos a favor de las relaciones que solo son físicas, claro, siempre y cuando las dos partes estén de acuerdo. En este punto es donde me cuestiono ¿por qué algunos hombres piensan que primero hay que conquistarnos aunque no tengan la mínima intención de querer algo serio que vaya más allá que un acostón? Eso sí es una canallada, pero si son claros desde un principio, no hay problema alguno, podemos (puedo) decir que sí en cualquier momento y en cualquier lugar, siempre y cuando el susodicho nos atraiga.

No siempre buscamos lo mismo en las personas. Habrá algunas a las que decidas querer; aunque mi novio diga que amar es cuestión de decisión, habrá personas a las que amarás sin siquiera quererlo y hay otras con las que solo te interesa pasar un buen rato (se supone que con todas nos interesa pasar un buen rato, pero saben a que me refiero)…

La mayoría de las mujeres que conozco (algunas excepciones como mi amiga la del otro día) tienen esto muy claro, el asunto es que lo comprendan ellos, a nosotras nos van bien las relaciones que radican simple y puramente en la atracción física, esas relaciones sin compromiso en las que la única llamada que esperas es la que te hacen para ponerse de acuerdo de cómo cuando y donde, esas relaciones en las que no piensas con quien o en donde estará ¡porque te tiene sin cuidado! Solo piensas en el momento en que se entregarán el uno al otro sin importar que el mundo se acabe en ese instante, esas relaciones en las que ni tu mejor amiga conoce al susodicho y tu familia ni siquiera sabe de su existencia, las relaciones donde no hay celos ni enojos… ¡ay, esas relaciones!

Con cada sujeto que conoces y te atrae existe una relación de cuentos de hadas en potencia, pero a veces basta con la primer cita para decidir si es solo algo físico o va más allá.

Según mi experiencia, que no tiene que ser por nada la experiencia de las demás, el primer beso es el mejor indicador de lo que será la relación, independientemente si se da en la primer cita o no. Y es que el beso lo define todo, cuando das y recibes un beso, el contacto de tus labios con los del hombre en cuestión se convierte en la primer intimidad que desencadena una serie de reacciones químicas que genera emociones, sensaciones, sentimientos, etc. Cuando besamos vemos, olemos, sentimos al otro y en ese proceso nuestro cerebro se activa. Ese primer beso puede ser la puerta al sexo y al enamoramiento, estos dos pueden ir juntos pero el primero sin el segundo es como la Sección Amarilla, “sí funciona y funciona muy bien”.

Si ustedes están solteritas, buscan a su media naranja y tienen algunos prospectos, pónganse a besar, eso les permitirá averiguar si tienen una buena “reacción química” ya sea para enamorarse o solo para acostarse ¡dense chance! Los besos también ayudan a mejorar la circulación y la dentadura, si buscan una sonrisa perfecta ¡besen, besen, besen! (no aplica para los dientes chuecos).

Mientras descubren las intenciones de los hombres con los que salen, no dejen de besarlos, los besos se convierten en adicción y ¡pum! de pronto surge el amor romántico, su cerebro enloquece y ustedes necesitarán de esa droga que las tendrá contentas.

Sugerencia: en caso de que algún sapo solo busque acostarse con ustedes…
¡prueben! Seguro que les gustará.

3 comentarios:

  1. Lo siento, buscaba el blog de una amiga, pero creo que me encontré con la redacción de Veintitantos . . . hahaha

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  2. Jajajajaja, ya ves amiga podrías trabajar en cualquier revista, yo lo juro q sería tu fan!

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  3. mmm... estaba vagando por internet y me acabo de encontrar este blog con el que me identifique (o no mucho) con él, la verdad nunca he tenido una aventurilla en mi vida, y la verdad me encantaría, pero no sé si afortunada o desafortunadamente soy muy sensible, facilmente mis sentimientos interfieren, y no se diga para llevar una relación al plano sexual, me da pavor!!!! y creo saber el porque, todas mis primas mayores que yo y una que otra menor han salido con su domingo siete y yo no quiero que me pase eso a mi!!!!!!! se que toda acción la debemos llevar con responsabilidad y me creo capaz de saber llevarlo de esa forma. Pero bueno, regresando a eso de besar sapos, me parece muy interesante lo que mencionas y creo que debemos de probar para encontrar el adecuado, o si no por lo menos disfrutar, si no, para que estamos aquí???

    Saludos.

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