viernes, 11 de septiembre de 2009

QUE TAN NEGRAS LAS TIENE????

Las intenciones en las relaciones entre seres humanos son naturales en si mismas, y desde niños aprendimos a acercarnos a las personas para diferentes finalidades: al compañero del colegio para que te prestara su balón y jugar ambos con él; a la compañera a la que más se le daban las matemáticas para que te apoyara con aquellos cálculos que no entendías; con mamá usabas varias técnicas dependiendo de lo que necesitaras: ayuda en la tarea, dinero, permisos etc..

Pude comprender que significaba ser convenenciero, cuando una amiga en la primaria se refirió a un chico que siempre se acercaba a nuestro grupo para que la señora de los dulces (que era mamá de una de nosotras) también le regalara algo, y una vez con dulce en mano dejaba de ser amigo. Y fue ahí donde por muchos años quedé impactada de lo que las personas pueden hacer con tal de cumplir su propósito.

Digamos que la comparación del dulce es bastante tonta, pero así como aquel niño, todos hemos de alguna manera perfeccionado el arte de acercarte a otro humano con la astucia y experiencia de cada quién, "midiéndolo" y presionando para obtener esos beneficios.

En este sentido de astucia, hasta cierto punto es divertido y satisfactorio, cuando por las buenas, obtienes lo que te propones; el problema es cuando eres deshonesto, cuando engañas prometiendo o dando falsas esperanzas como en el caso de muchas relaciones fugaces.

No me gustaría enfrascarme en como evitar o huir de las "malas intenciones de los hombres" porque para cada quien estas intenciones tendrán tonos diferentes de malicia.

Habrá a quien le suene interesante y bastante excitante; otras preferirán solo desalentar esas intenciones concientes de que es natural levantar eso ánimos en los chicos y que simplemente no se llegó a algún acuerdo; y habrá a quien le moleste ser vista de esa manera, quien no dormirá por pensar haber sido "manchada por las perversas intenciones y pensamientos de un fulano".

La onda está que cada quien lo tomará como guste, y tomará la decisión que más le complazca; el problema no son que "tan negras las tenga" sino "que tan escondidas las trae", porque a pesar de la edad promedio de nuestro circulo y la experiencia que se ha adquirido, no falta el patán que te quiere "dormir" (obvio para acostarse) con piropos absurdos y haciéndose pasar por un lobo con piel de borrego; aquí es cuando las intenciones no son lo que te espanta SINO LAS SEÑALES POCO ASTUTAS QUE TE DICEN:"EL TIPO ES UN LOSER".

Para pronto: no hay porque pensar que la presa es tonta, y si ésta se da cuenta, se irá buscando un mejor cazador.

1 comentario:

  1. Es q ser convenenciero es la neta del planeta, ¿q levante la mano quien no ha sido convenenciero? Eso de sonreir al chico del salón al q sabes q le gustas, tan sólo por q te pase la tarea o por q te haga la tarea jajajajaja era tan divertido ay aquellos tiempos!!!!!

    ResponderEliminar