Siempre he sido una chica que defiende la igualdad de las mujeres y sí, la igualdad incluye cuentas parejas. No es que tenga que haber una discusión por quien paga más o quien menos, más bien va en otro sentido. Tú también sales con ellos ¿por que no invitarlos tú?
Gastemos parejo, me siento bien pagando y creo firmemente que es lo justo. A todos nos queda claro que la época en la que vivimos no es la mejor, que con el dinero que ganamos a veces no alcanza ni para nosotros, suponemos que con todos pasa igual, por eso debemos votar por una igualdad en gastos, por esa reciprocidad, por unas por otras, así todo es más fácil, en la pareja hay dos, los dos se divierten ¡gastemos los dos!
Si antes estaba a favor de gastar igual, ahora creo que es indispensable que el gasto sea compartido. Chicas: si van al cine y él compra los boletos ¡caramba! tú las palomitas, hay que tener esa iniciativa, seguramente ellos se sentirán más aliviados.
Hasta aquí todo suena lindo, uno pagando ¡claro! “La mujer de onda”… a pesar de eso (y mi hermano dirá que soy una incongruente) aunque no tengo problema alguno por pagar la mitad de los gastos e incluso más, prefiero que me paguen y ya aprendí a no quejarme por ello. Siendo yo la primera en votar por la igualdad, debo confesar que es más rico cuando te consienten y te invitan todo.
No estoy cambiando de bando, pero para mí, al no tener problemas con esas cuestiones de dinero, es muy padre que el susodicho lo sepa y aún así quiera pagar él, no me estoy volviendo inconsciente y menos en esta época en que la crisis ha llegado a las relaciones de pareja, pero es muy padre no tener que preocuparte por el dinero, digo, tampoco ser una encajosa del demonio, pero que te inviten se siente bien...
Me promulgo a favor del gasto compartido, pero…
...salir con el novio, ir a cenar, a bailar, a tomar café, al cine, al museo, al hotel o a cualquier lugar que implique gasto y llegar a casa y darte cuenta que tu cartera se quedó esperando en tu cama…
¡No tiene precio! La sonrisa que se te dibuja en ese momento ¡vale oro!
Gastemos parejo, me siento bien pagando y creo firmemente que es lo justo. A todos nos queda claro que la época en la que vivimos no es la mejor, que con el dinero que ganamos a veces no alcanza ni para nosotros, suponemos que con todos pasa igual, por eso debemos votar por una igualdad en gastos, por esa reciprocidad, por unas por otras, así todo es más fácil, en la pareja hay dos, los dos se divierten ¡gastemos los dos!
Si antes estaba a favor de gastar igual, ahora creo que es indispensable que el gasto sea compartido. Chicas: si van al cine y él compra los boletos ¡caramba! tú las palomitas, hay que tener esa iniciativa, seguramente ellos se sentirán más aliviados.
Hasta aquí todo suena lindo, uno pagando ¡claro! “La mujer de onda”… a pesar de eso (y mi hermano dirá que soy una incongruente) aunque no tengo problema alguno por pagar la mitad de los gastos e incluso más, prefiero que me paguen y ya aprendí a no quejarme por ello. Siendo yo la primera en votar por la igualdad, debo confesar que es más rico cuando te consienten y te invitan todo.
No estoy cambiando de bando, pero para mí, al no tener problemas con esas cuestiones de dinero, es muy padre que el susodicho lo sepa y aún así quiera pagar él, no me estoy volviendo inconsciente y menos en esta época en que la crisis ha llegado a las relaciones de pareja, pero es muy padre no tener que preocuparte por el dinero, digo, tampoco ser una encajosa del demonio, pero que te inviten se siente bien...
Me promulgo a favor del gasto compartido, pero…
...salir con el novio, ir a cenar, a bailar, a tomar café, al cine, al museo, al hotel o a cualquier lugar que implique gasto y llegar a casa y darte cuenta que tu cartera se quedó esperando en tu cama…
¡No tiene precio! La sonrisa que se te dibuja en ese momento ¡vale oro!
Amiga, eres genial, no te sientas mal por esa "doble moral" Sin más explicaciones, así somos, el que cuando nos paguen "no tenga precio" está dentro de nuestra naturaleza!
ResponderEliminar